Trufa negra del Maestrazgo: origen, calidad y conservación
Mas de Sant Antoni – Trufa negra premium del Maestrazgo
Nuestra mayor satisfacción es compartir un producto excelente y único con nuestra comunidad. En Mas de Sant Antoni, llevamos este producto tradicional directamente a las cocinas, hogares y paladares de todo el mundo.
No hay nada más gratificante que acompañar cada etapa del proceso: el crecimiento, cuidado, recolección y comercialización de nuestras trufas. Todo esto lo hacemos con la máxima delicadeza y cariño, para asegurarnos de que lleguen a ti en su mejor estado.
NUESTRAS TRUFAS
CONSERVACIÓN DE LA TRUFA
Respetamos al máximo todo el proceso, desde que la trufa crece bajo tierra hasta que llega a las manos de nuestros clientes. Para nosotros, es esencial cuidar cada detalle, asegurando que el producto que llega a casa sea de excelente calidad y pueda disfrutarse en la mejor compañía.
Por ello, en Mas de Sant Antoni utilizamos envases y medios de transporte adecuados para conservar nuestras trufas frescas, garantizando que lleguen a los hogares preservando todo su aroma y sabor.
UNA VEZ LAS TRUFAS LLEGAN A DESTINO
¿Cómo las podemos conservar mejor?
Cómo conservar la trufa negra fresca
La Tuber melanosporum es un hongo que crece bajo tierra, y su cultivo y recolección son muy complejos. Además, su vida en fresco es muy limitada, por lo que conservarla correctamente es todo un reto.
¿Es posible conservarla fresca?
Sí, pero es importante recordar que la trufa debe consumirse preferiblemente en fresco. Congelarla o usar métodos artificiales puede prolongar su vida, pero siempre a costa de perder parte de su aroma y sabor únicos.
Desde el momento de su recolección, la trufa negra tiene un margen de consumo en fresco de aproximadamente 15 días. Pasado este tiempo, comienza a resecarse y pierde aroma. Su verdadero valor reside en su intenso aroma a tierra húmeda, que es lo que da carácter a los platos.
Cuidados básicos de la trufa negra fresca
Con unos cuidados sencillos, cualquier consumidor puede mantener sus propiedades en óptimo estado:
Conservación recomendada: refrigeración
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Temperatura: guarda la trufa en el frigorífico entre 2 °C y 8 °C.
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Recipiente y humedad: envuélvela en un paño limpio o papel de cocina y colócala en un tarro de cristal o plástico cerrado. Cambia el paño cada 1–2 días para evitar humedad.
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Duración: siguiendo estos cuidados, la trufa puede mantenerse fresca hasta 15 días.
Métodos NO recomendables
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Conservación en tierra o arena
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Antiguamente se envolvía la trufa en arena, virutas o serrín. Esto no es higiénico y puede hacer que pierda humedad y aroma.
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Conservación en agua
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Sumergir la trufa diluye su aroma y sabor. Aunque algunos usan agua mineral con sal, no hay evidencia científica de que funcione.
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Envoltorio natural con harina, sal o manteca
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Tradicionalmente se hacía para prolongar la vida, pero altera la textura y el aroma.
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Conservación en aceite
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El aceite solo conserva la trufa unos días en la nevera. La trufa es un hongo con 80 % de agua, por lo que el aceite no evita su degradación.
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Consejo extra
Antes de refrigerar, es útil retirar la humedad superficial con un secador de aire frío si la trufa viene envasada en plástico. Esto reduce condensación y ayuda a conservar su aroma.
